Penúltimo día en Cheso
Ya estamos llegando al final y ayer vivimos un penúltimo día de campamento de lo más intenso. Aprovechamos la jornada al máximo con un montón de actividades, juegos y momentos para seguir disfrutando juntos.
Los pequeños empezaron con un jeroglífico y después se enfrentaron a varios juegos de obstáculos. Para terminar el día, sacaron toda su energía con un buen Just Dance, donde bailar era obligatorio y el sentido del ridículo, opcional.
Los medianos también tuvieron una buena dosis de carreras y juegos bestias, y después cambiaron el ritmo para ponerse manos a la obra con un taller de llaveros. Por la noche, llegó el momento de las risas con un buen juego de mímica.
Y los mayores tampoco se quedaron atrás. Comenzaron con un pichi, después se metieron de lleno en un taller de pizzas y más tarde tuvieron que poner a prueba sus dotes detectivescas con un Cluedo. Para cerrar la noche, un Trivial puso a prueba todo lo que sabían… o creían saber.
El tiempo quiso complicarnos un poco la tarde-noche, pero, como viene siendo habitual, no consiguió estropearnos el día y todo salió estupendamente.
Ahora solo queda el último día. Esperamos que el Pirineo nos dé una pequeña tregua y nos permita disfrutar de una última jornada tan divertida e intensa como todo lo que hemos vivido hasta ahora.
Mañana os contaremos cómo termina esta aventura.
































































































































































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